jueves, 30 de agosto de 2007

Top 10 de las mejores salsas de alcoba


Para un grueso número de entendidos y puristas, la exageradamente llamada pornosalsa, salsa de alcoba, de catre, rosa, erótica, para covar o de brillar hebilla es un adefesio, una malformación, de lo que representa el género de la salsa. Muchos han manifestado que Héctor Lavoe, Ismael Rivera o Pete el “Conde” Rodríguez se revuelcan en sus tumbas cuando el panorama indica que sus herederos son Willie Gózalez, David Pabón o Eddie Santiago... A estos se les acusa de interpretar melodías aguadas, insípidas y triviales, de letras planas, básicas, obscenas, y sólo un poco más imaginativas que la “lírica” del reguetón.

Pero desde que se dio el inicio de la salsa de alcoba, a finales de los ochentas, su éxito no ha parado. Éxito que se mide en ventas, en lo que inunda nuestros diales, en los cd´s piratas que se venden en las calles y en el fulgor destellante que queda en las hebillas después de que las parejas buscan en la penumbra las poltronas que adornan las discotecas de la Sexta.

Son deliciosas para bailar. Más de un@ recuerda a un(a) novi@ de una época por una de esas canciones;
otr@s que simplemente no entendían el gusto por estos temas, encontraron referentes en ellos, alguien se las enseñó a querer, a escucharlas con atención y a disfrutarlas en la introspección que sólo da la memoria. Son como el inconciente lujurioso de todo lo que compone el género de la salsa, el brazo que se desliga de la murga, del mi gente, del Pablo Pueblo para pasar al veneno para dos. El paso de la danza grupal al apretuje, el amasice, de dos que se hacen uno. Los siguientes temas, creemos, son los más representativos de un estilo de hacer música, de bailarla, de sentirla y de vivirla... Leer Más